
gibraleón

Gibraleón

Castillo



Su origen se remonta, al menos, al siglo XI, cuando es citado por el geógrafo Ibn Haayyan. Se trata de una importante fortaleza árabe, según su historia, de la que se conservan pocos restos, siendo lo más importante las dos torres cuadradas y lienzo de la muralla en su lado norte.
Reconquistada la plaza a los musulmanes por Alfonso X, el Sabio, la fortaleza se utilizó como palacio residencial, refugio de nobles caídos en desgracia, cuartel del ejército, etc., siendo objeto de disputa entre los nobles de las casas Pérez de Guzmán y Medinaceli.
En el siglo XIV formó parte del señorío de Alfonso de la Cerda y en el XVI era un marquesado de los Duques de Béjar y Marqueses de Gibraleón, éstos construyeron en la parte más alta del recinto el que se conoce como Palacio del los Duques de Béjar, del que apenas quedan restos.
Los materiales de la ruinosa fortaleza fueron reutilizados en la construcción de viviendas por parte de los vecinos, y la pila de bautismo de la Parroquia de San Juan Bautista, de mármol rojo, perteneció a una fuente del Palacio Ducal.
La superficie total que ocupó el alcázar-castillo-palacio-fortaleza es de 3.400 m2.