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Sevilla

Reales Alcázares

El conjunto de los Reales Alcázares se remonta a la alta edad media, tras la superación y/o evolución de las épocas romanas y godas, especialmente cuando Abderrahmán III en el siglo X -año 913- ordena la construcción de nuevo recinto-palacio de gobierno; a partir de ahí, los distintos pueblos, reyes y gobernantes que pasaron lo mejoraron con nuevas construcciones que conforman el actual conjunto.
Cabe destacar entre otros el Patio de Yeso (almohade), el palacio de Pedro I, auténtico hito del arte mudéjar, el palacio gótico, de tiempos de Alfonso X, la Sala de Justicia, del reinado de Alfonso XI, etc.
Los Reales Alcázares es el principal monumento de la ciudad. Se conserva en buen estado y es visitable pagando entrada.
Torre del Oro

La Torre data del año 1.221, fecha en la que Ibn Uhla, gobernador de Sevilla mandó construirla y unirla a la Torre de la Plata mediante un lienzo de muralla. Es de planta dodecagonal y en principio tenía una planta más que en la actualidad queda bajo la planta baja, ya que en el terremoto del año 1.755 resultó dañada y se optó por macizarla con escombros y mortero para darle seguridad; el último cuerpo de la torre fue añadido en 1.760 por Sebastián Van der Borcht, ingeniero militar del ejército español. Entre los usos dado a la torre figuran los de prisión en la edad media, almacén de tesoros traídos de las Indias y, en la actualidad, museo. Su nombre se debe a los reflejos dorados de los azulejos que la recubrían. Se encuentra en buen estado de conservación y es visitable.
Muralla

La muralla de Sevilla fue una de las más largas de del continente, tenía más de 7 kilómetros de longitud rodeada de antemuro y foso, con más de una docena de puertas y postigos y 166 torres. En el año 1.023 se reconstruyó la muralla existente por orden del rey Abud-Qasim-Musammad ben Abbad para defenderse de posibles ataques cristianos, en el año 1.222 se las reforzó con antemuro y foso y en el año 1.248 el rey Fernando III conquistó Sevilla. En el año 1.861 se procedió a la demolición de la mayor parte y hoy en día solo quedan algunos tramos, entre ellos el existente entre las puertas de Córdoba y de la Macarena.