
Guardamar de Segura

Castillo









Situado en un cerro rocoso en la parte alta de la localidad. Nos encontramos ante una construcción de origen árabe formada por un único recinto alargado dividido en dos secciones.
En la parte más alta se encuentra el castillo propiamente dicho, de planta poligonal, datado en la primera mitad del siglo XII y del que quedan muy pocas restos, puesto que fue destruido durante el fuerte terremoto de marzo de 1829.
Rodeada por una muralla gótica, que sufrió importantes modificaciones en el siglo XVI, se encuentra la sección inferior de mayor tamaño. Los elementos más importantes son algunos tramos de sus sólidos muros, así como las bases de algunos torreones y construcciones auxiliares.
La villa permaneció dentro de estos muros hasta el terremoto de 1829, cuando fue trasladada.
La zona de más valor arqueológico es el denominado Baluarte de la Pólvora, se trata de una torre del Siglo XIV que con el desarrollo de la pólvora en el Siglo XVI se amplió, y que en la actualidad ha sido convertida en el primer espacio cerrado visitable del castillo. La Concejalía de Patrimonio ha decidido impulsar su atractivo como complemento a la visita al Museo Arqueológico de Guardamar.
Su estado general es de ruina consolidada, y se siguen realizando excavaciones arqueológicas.
Poblado fenicio de Cabezo pequeño del Estaño
Se trata de un enclave levantado por los fenicios, que buscaban materias primas a través del intercambio con la población local, principalmente metales. Elegían lugares elevados junto a las desembocaduras de los ríos e islotes cercanos a tierra firme. También construyeron fortificaciones para proteger, almacenar y redistribuir los beneficios de su actividad económica.
Los primeros indicios de la presencia fenicia en el estuario del río Segura​ se constatan en el siglo IX a. C., eligieron ese lugar por tener una referencia visual para la navegación, el cerro costero donde hoy se levanta el Castillo de Guardamar, con un entorno natural privilegiado, muy fértil y con aguas de poco calado, que permitía a los fenicios fondear sus embarcaciones.
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Ribat árabe









Según los datos aportados por la excavación, los orígenes de esta rábida, corresponden a los restos del muro de una «musalla» de finales del siglo IX cuando Abderramán III comienza a desarrollar una política encaminada a controlar y defender la costa mediterránea ante las posibles penetraciones ideológicas políticas de los Fatimíes de Egipto y para ello levanta una serie de rábidas.
Un excepcional complejo arquitectónico de celdas-oratorio separadas por calles o espacios abiertos forman el monasterio que habitaba una comunidad de musulmanes que dedicaba su vida al retiro espiritual.
Es la primera rábida que se encuentra en España por lo que es la primera vez que se puede estudiar arqueológicamente un edificio de estas características.
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Poblado fenicio de la Fonteta









Se trata de un pequeño núcleo amurallado de origen fenicio, situado sobre la margen derecha del río Segura, a unos 2 kilómetros al oeste del casco urbano de Guardamar. El sistema defensivo del poblado está formado por una potente y singular muralla con bastiones en saliente y estructura interior de “casamatas”, de tipología constructiva oriental. Se documentan viviendas angulares compartimentadas, en el interior del recinto, donde se desarrollaron actividades de carácter doméstico y artesanal (metalurgia).
Su origen fenicio le sitúa en siglos VIII y VII a. C.
El Mocaio



Junto a la playa del Moncayo se encuentran restos romanos del siglo I al IV d. C y restos islámicos del siglo X al XI d. C.
Se trata de un asentamiento con varias fases constructivas de época romana junto a una rábita islámica de época Califal-Taifal.