
oropesa del mar

Castillo




Se ubica en lo alto de una roca con vistas a la costa, así como a la Torre del Rey desempeñando desde ambas la defensa y protección de la población. Materiales hallados en los yacimientos arqueológicos, que se remontan a la Edad del Bronce demuestran la existencia de población en tiempos prehistóricos en la zona.
A finales del siglo XI (1090), pertenecía a El Cid, aunque su origen es musulmán, más tarde pasó a manos de Pedro I de Aragón. Los almorávides lo dominaron de nuevo; siendo reconquistado más tarde, pasando a estar bajo el dominio de la Orden de Malta en 1149, para pasar a los Caballeros Templarios en 1169. Pero hasta 1233 no fue una zona totalmente cristiana. ​En el siglo XV para contener la despoblación, se construyó un muro, , que a modo de muralla servía para defender a los nuevos pobladores que se establecían. Contaron, también, con una iglesia fortificada, la actual Capilla de la Virgen de la Paciencia​. Tras el asedio del Mariscal Suchet, durante las Guerras Carlistas, estas construcciones fortificadas quedaron prácticamente derruidas .
La estructura defensiva del castillo se componía de seis torres abiertas en abanico y una, la del homenaje, de planta trapezoidal. Las torres vigía de la costa cercanas contribuían en gran parte a su defensa. En el XIV se realizaron reformas y en el XVI se le colocó la artillería.
Los planos originales del castillo acabaron en manos de las tropas de Napoleón y actualmente los tiene el gobierno francés.
​Se encuentra en situación de abandono.
Torre del Rey




Fernando de Antequera, rey de la corona de Aragón, ordenó su construcción en 1413 para defender la zona de ataques sarracenos o de piratas berberiscos, hecho no precisamente aislado y que según palabras del mismo rey “En lugar de hombres, las habitan panteras; y en lugar de aves domésticas revolotean los buitres y los cuervos”. Se sufragó con donativos en cepillos de las iglesias y aportaciones particulares de las gentes de la corona de Aragón, principalmente de Valencia.
En 1534 se aumento el grosor de los muros hasta 4 metros de anchura. Comenzó a llamarse Torre del Rey cuando en 1568 fue comprada por Felipe II por 10.000 ducados.
Esta construcción transmitía la sensación de seguridad a los habitantes de Oropesa y contribuyó a la repoblación y florecimiento de la localidad.